9 ideas para tener un cerebro despierto 9 ideas para tener un cerebro despierto

Está en sus manos decidir si permite que el cerebro se atrofie con el paso del tiempo o si va a tener una mente siempre joven. 

1.       Sorprenda a su cerebro

Para desafiar a su cerebro, no tiene que memorizar la tabla periódica de elementos o calcular pi en miles de dígitos. Todo lo que debe hacer, en realidad, es algo diferente de lo que ha estado haciendo. La mejor manera de comenzar es pensar en las cosas que siempre ha querido intentar y ¡tirarse de cabeza! Aquí van algunos consejos para que ponga su cerebro en marcha.

2.       Realice un cambio de 180º

Cuando nos gusta algo, tendemos a hacerlo muchas veces. Los lectores leen; los que confeccionan acolchados los confeccionan; los programadores programan. De ahora en adelante, el viejo verso de Monty Python es su mantra personal: “¡Y ahora, algo completamente diferente!”. En su tiempo libre, haga cualquier cosa que considere completamente opuesta a lo que tendería a hacer. Si es carpintero, únase a un grupo de lectura. Si es editor de libros, tome una clase de kayak. Si es un experto en tecnología de la información,pinte con acuarelas

 3.       Cambie de ambiente

 Si está ocho horas al día frente a una computadora, inhabilite todas las pantallas (computadoras, televisores) un día del fin de semana y vaya a algún espacio verde. Si atiende las necesidades de otros —como enfermera, voluntario, maestro—, prémiese con un masaje o una sesión de podología, o vea dos películas seguidas. Si suele pasar noches tranquilas en su casa, vaya a un bar. Cada vez que experimenta sensaciones nuevas y diferentes, su cerebro recibe un impacto que lo saca de su estupor y sufre un cambio que construye nuevas conexiones, asociaciones y recuerdos; el mismo proceso que ocurre en el aprendizaje. Su cerebro prosperará con el cambio de ritmo, y reducirá el estrés (otro desgaste mental) y estará fresco y listo para continuar el lunes. 

    

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1.       Elija una actividad que tenga que practicar

La mayoría de nosotros alcanza un punto de aptitud en trabajos y pasatiempos, y luego nos dormimos en los laureles. Pero para el cerebro, ser un novato es mejor que ser un experto. El mejor estímulo cognitivo se obtiene cuando uno aprende una nueva habilidad: comience con lo básico, luego practique hasta dominarla. Ese entusiasmo e, incluso las pequeñas victorias a lo largo del camino, crean una cadena de sustancias químicas de placer que refuerza el aprendizaje y lo motivan a continuar. Si está aprendiendo a pescar, practique en la pequeña piscina de su jardín hasta que se sienta seguro y luego hágalo a orillas del río. O aprenda bridge y luego juéguelo en Internet hasta que se sienta listo para unirse a una partida. Un aprendizaje progresivo como éste lleva a que determinadas neuronas se especialicen en las exigencias de su nueva tarea. Así como fortalecer los músculos abdominales lo ayuda a mejorar la postura, a medida que estas regiones individuales del cerebro se fortalecen, refuerzan al cerebro como un todo.

2.       Aprenda a tocar el piano… con una profesora Suzuki

Tocar un instrumento fortalece físicamente el cerebro. En un trabajo realizado en Canadá, se descubrió que los niños que tomaban clases de música experimentaban un estímulo de siete puntos en sus coeficientes intelectuales. Otro estudio demostró que la batería ayudaba a los adultos a reducir los niveles de cortisol (los niveles elevados son tóxicos para las neuronas). Además, otros estudios han mostrado que dominar un instrumento lleva a una mayor facilidad con los números y mejora el sentido de las relaciones espaciales. A niveles más elevados, el entrenamiento musical puede contribuir a mejorar nuestra capacidad para manipular la información en las memorias de corto y largo plazo, beneficios que pueden ayudarnos en varias áreas de la vida. ¿No está seguro de cómo empezar? El método de entrenamiento musical Suzuki fue creado por maestros de preescolar, pero es excelente para cualquier principiante. Este enfoque progresivo divide las capacidades fundamentales para tocar varios instrumentos (piano, violín o guitarra) en bloques pequeños y alcanzables. Ayuda a desarrollar el “oído” para la música, parte porque escuchar música se considera parte de la práctica. Con el énfasis puesto en la forma correcta, la repetición y el entrenamiento de la habilidad motriz, Suzuki ayuda a aprender los pequeños pasos de una manera entretenida. Llame a una escuela local de música para ver si tienen instructores entrenados en el método Suzuki o busque en Internet maestros particulares en su zona. La mayoría de los profesores Suzuki tienen gran paciencia y buen humor que han desarrollado al trabajar con ¡niños de preescolar!

3.       Comience o continúe una profesión

Cada vez menos gente planifica dejar de trabajar por completo cuando se retire. Seguir con el trabajo, incluso si es por cuenta propia o a tiempo parcial, es una excelente manera de tener dinero y proteger su cerebro. Incluso puede prevenir la depresión por desgaste mental que a menudo resulta de disponer de mucho tiempo libre. 

1.       Manténgase activo

Los expertos sostienen que no debe conservar su profesión para ser productivo; también podría ayudar en el banco de alimentos, tejer sombreros para bebés internados, enseñarles a sus nietos a leer u ocuparse del parque de la comunidad. Aunque hay encuestas que han concluido que el trabajo pago desciende de manera drástica después de los 55 años, el trabajo voluntario alcanza su punto más alto. Y la ayuda informal a los amigos y familiares se incrementa a partir de ese momento (entre los 55 y los 64) y puede continuar hasta los 74 o más tarde. Cuando las personas mayores se mantienen activas, no son consideradas viejas por sus familiares y amigos ni por ellos mismos; y según parece sus cerebros coinciden en esto. En un estudio sobre más de 1000 chinos adultos de 55 años o mayores, se descubrió que actividades productivas como pintar, cuidar el jardín, preparar comidas e, incluso, hacer compras, bajaban el riesgo de demencia, en apariencia porque exigían una planificación y un pensamiento complejos.

2.       Vuelva a estudiar

En estos días, es duro encontrar trabajo, en especial para las personas mayores. Pero con unos pocos años de entrenamiento, podría convertirse en enfermero, técnico en el cuidado de la salud o gerente de asistencia sanitaria: tres carreras de gran demanda.

3.       Sea voluntario

De alguna ONG o de un comedor comunitario. Estará rodeado de un grupo nuevo de personas, manejará un conjunto excepcional de desafíos y, tal vez, desarrolle habilidades nuevas en el camino. Además, lo vigorizará el pensamiento de que está haciendo el bien.

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