Aislamiento Aislamiento

No debemos confundir la separación física de nuestros seres queridos con el distanciamiento emocional.

Si bien, para todos los que estamos viviendo esta crisis sanitaria, resulta difícil atravesarla, ya que ninguno de nosotros ha vivido una pandemia antes, nos encontramos frente a que no tenemos los patrones de conducta para saber qué hacer o no, sino que los vamos creando a medida que avanzamos en el proceso. Conocemos la experiencia de otros países, pero no tenemos la experiencia subjetiva de este mismo evento, que es lo que nos permitiría enfrentar de mejor manera esta crisis. En este tiempo de distanciamiento social, pocas cosas de las que circulan en las redes juegan a favor de los adultos mayores. Existen varias razones para ello: primero, demasiada información; mucha, falsa y otras un tanto alarmistas. Por otro lado, son las personas mayores las más vulnerables en este distanciamiento.

A quiénes afecta más el distanciamiento social

En este contexto de incertidumbre, los adultos mayores sesienten ansiosos y solos, ya que son los sujetos de mayor riesgo, donde además deben estar lejos de sus familiares quienes son la mayoría de las veces quienes los contienen y no pueden asistir a los grupos de apoyo que solían asistir, que constituyen el segundo espacio de contención más importante de ellos. Se acumula en ellos miedo, ansiedad y desolación. Por eso, la familia, los amigos, la comunidad y la sociedad en su conjunto cumple un rol central. 

Como tener acercamiento emocional en pleno distanciamiento

No debemos confundir distanciamiento social con aislamiento social o distanciamiento emocional. Ya que si bien, no podemos estar físicamente con nuestros adultos mayores, ellos deben sentir que estamos muy cerca y receptivos a sus necesidades. Solo debemos mantener distancia social para disminuir el contagio, pero no debemos aislarnos ni separarnos emocionalmente de nuestras fuentes de protección y ayuda. La red de apoyo familiar se vuelve más importante en este tiempo. Es importante mantener contacto vía telefónica, realizar videollamadas, armar las redes más cercanas para tener contacto lejano de distancia, pero cercano en afectos. Por eso este rol, no solo le corresponde a la familia, sino de la comunidad y a la sociedad. Y cuando señalo que es un tema de la sociedad también, me refiero que nuestros adultos mayores también son nuestra responsabilidad. Por ejemplo, he visto en algunos edificios algunas iniciativas muy positivas en esa línea. Han marcado con un distintivo en la puerta de donde vive un adulto mayor que podría necesitar ayuda, para que el resto de las personas puedan estar atentas y apoyarlas. Otras iniciativas comunales, que han establecido un fono de acompañamiento para adultos mayores o algunas ONG encargadas de acercar la tecnología en los adultos mayores y realizar talleres on line para mantenerlos física, emocional y cognitivamente bien, es así como la Corporación Alzheimer Chile, se ha convertido rápidamente en su versión on line, para poder llegar de todas las maneras posibles a adultos mayores que viven o no con demencia y a sus familias.

La tecnología nos acerca

El uso de la tecnología en este tiempo cumple un papel central, ya que la mayoría de nuestros adultos mayores tienen teléfono en su casa o un celular, que les permite llamar o conectarse a internet o videollamadas, por lo que permite a sus familiares estar en constante contacto con ellos. Esta generación de adultos mayores sí acceden a la tecnología y la familia debe ayudarlos a potenciarla. Es importante para mantener una buena salud mental, dosificar la cantidad de información que se ve, ya que muchos adultos mayores pasan largos momentos del día escuchando radio o viendo televisión. Es importante ver noticias solo en pequeños momentos del día, y darles seguridad que noticias importantes serán informadas por sus familiares o alguien cercano, por lo que se sugiere que la familia los ayude a dejar las noticias solo para momentos precisos del día. De preferencia en las mañanas. En la noche se aconseja poner música suave, hacer ejercicios de relajación y hacer cosas que sean del agrado del adulto mayor. Es importante también que mantenga las rutinas durante el día y enfocarse en actividades recreativas, motoras, de ocio y de sociabilización. Es importante también preocuparse de que se estén tomando sus medicamentos. Si no pueden ir a comprarlos o retirarlos al consultorio, que alguien les ayude en eso. Importa que, además, se alimenten bien y que se controlen sus signos vitales, como presión, temperatura, ingesta de líquidos, etc. Ese es un papel central de las familias, amigos y comunidad: apoyarlos en que estén comunicados, que estén con rutinas y en estado de salud y tranquilidad. 

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