A veces, tener un sistema inmunitario fuerte y resistente se relaciona con lo que consumimos. Descubra qué productos de la alacena lo ayudan a levantar las defensas.

Busque fibra en su alacena

Piense que los porotos, las pastas de trigo integral, la cebada, las arvejas secas partidas, las lentejas, las frutas secas, las semillas, las frutas disecadas y el pan integral contienen 4 gramos de fibra, o más, por porción. La fibra ayuda a bajar los niveles de azúcar en sangre y proporciona vitaminas y minerales que potencian la inmunidad.

Consuma más té que café

Investigadores de la Universidad de Harvard hallaron que la actividad inmunitaria de las personas que toman té es significativamente más alta que la de quienes toman café. Creen que un aminoácido presente en el té preparado, llamado L-teanina, puede estar relacionado con sus beneficios para potenciar el sistema inmunitario. Y más: el té verde está cargado de antioxidantes que ayudan a que las células dañadas se reparen a sí mismas.

Agregue semillas

Las deliciosas semillas de calabaza son ricas en zinc, un mineral clave para la salud del sistema inmunitario. Los estudios muestran que las personas con deficiencia de zinc (habitual en la edad avanzada) tienen más dificultades para controlar infecciones comunes. Media taza de semillas de calabaza contiene unos 6 miligramos de zinc, casi el 40% de la ración diaria recomendada. Alerta de calorías: si se alimenta con estas semillas riquísimas y nutritivas, piense cómo suprimir calorías por otra parte, porque ½ taza de semillas de calabaza tiene 374 calorías. 

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Samba y selenio

Las nueces de Brasil están repletas de selenio, un mineral antioxidante que promueve la inmunidad. Un nivel adecuado de selenio permite a los glóbulos blancos matar a los microbios y las células tumorales. Algunos investigadores tienen la teoría de que, como el selenio protege a las células del daño de los radicales libres, una deficiencia de este elemento permitiría a los virus inofensivos mutar a variedades más agresivas. Una vez que el sistema inmunitario está comprometido, estos virus más peligrosos pueden reproducirse sin control. Se sospecha que es por eso que los pacientes con VIH con deficiencia de selenio tienen muchas más probabilidades de desarrollar el sida y morir antes. Si tienen el selenio suficiente, las células inmunitarias rejuvenecen y están en mejores condiciones de combatirlos gérmenes. Dado que una nuez de Brasil contiene entre 75 y 100 microgramos de selenio, apenas un par de nueces diarias aporta todo el selenio necesario. El selenio también se encuentra en el salmón en lata (entre 34 y 40 microgramos por porción de 85 gramos), las pasas de uva y las nueces.

Alabe al ajo

El ajo es rico en antioxidantes, en especial selenio, y puede aumentar la producción de células “asesinas” naturales. Agregue el ajo picado o triturado a las comidas al final de la cocción, porque las altas temperaturas destruyen su acción medicinal. Mejor todavía: utilice el ajo crudo siempre que sea posible. Para obtener el efecto más potente, pique, triture o corte los dientes de ajo unos 10 a 15 minutos antes de usar, y agréguelo directamente al aliño para la ensalada, rellenos de sándwiches y otras comidas. 

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