Si quiere evitar padecer esta afección de las vías aéreas, debe despedirse de los hábitos nocivos e incorporar los buenos.

1. Deje de fumar

El humo del cigarrillo es responsable de entre el 85 y el 90% de los casos de bronquitis crónica. Los expertos aseguran que fumar puro o pipa también la provoca. Una razón es que los pulmones de los fumadores producen más moco que los de los no fumadores. Con frecuencia este moco recubre las membranas de las vías respiratorias y provee el ambiente propicio para la proliferación de bacterias y virus. Afortunadamente, al dejar de fumar, los pulmones comienzan a mejorar casi de inmediato. En muchos casos, la tos crónica (una señal de toda esa producción de moco adicional) comienza a disminuir en el transcurso del mes posterior a dejar el tabaco.

2. Evite ser fumador pasivo

Quizá sea un fumador pasivo, es decir, aspira el humo del tabaco ambiental que generan otras personas. Al entrar en los pulmones causa la irritación del tejido que los recubre, provoca que se inflamen y aumenta las probabilidades de contraer infecciones.

3. Tenga las manos limpias

Se ha comprobado que lavarse las manos cinco veces al día con agua y jabón disminuye el riesgo de contraer infecciones en las vías respiratorias superiores. Cuando salga, siempre lleve consigo un gel desinfectante para manos, y úselo cuando sea necesario o cuando no pueda encontrar un baño donde lavárselas. 

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4. Haga ejercicios de respiración

Existen muchos métodos para ayudar a que llegue más aire a los pulmones, uno de ellos es el de “los labios fruncidos”. Inhale lenta y profundamente por la nariz; luego deje salir el aire despacio por la boca, pero con los labios apretados, como si fuera a dar un beso. Tome el doble de tiempo para espirar que para inhalar. Coméntelo con su médico, y pregúntele si es conveniente que tome fisioterapia respiratoria en algún centro especializado.

5. Consulte con su médico sobre la vacuna contra la gripe y el neumococo

La bronquitis aguda y las recidivas de la bronquitis crónica frecuentemente son resultado de la gripe. Una vacuna anual contra esta afección puede reducir el riesgo de sufrir bronquitis; asimismo, la vacuna contra la neumonía ofrece una protección similar.

6. Mantenga humidificada su habitación

Puede hervir agua en una pava eléctrica con la tapa abierta, o usar un vaporizador. Para una mayor efectividad, agréguele unas gotas de aceite de eucalipto

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