Ser felices depende de nosotros Ser felices depende de nosotros

¿Alguna vez se puso a pensar por qué está feliz o de qué depende la felicidad? 

Quién soy…

Pocas veces me cuestionaba las cosas; durante mucho tiempo hice lo que se suponía “debía hacer”. De chica, frente a todas las cosas malas que me sucedían siempre pensaba: “bueno… en algún momento algo bueno va a llegar porque me lo merezco”, y de ese modo, un poco resignada y un poco crédula, depositaba en esa confianza mi felicidad.

Poco a poco, la vida comenzó a golpearme más duro y a mellar esa confianza, poniéndome muchas veces cara a cara con la depresión. Entonces empecé a preguntarme: por qué. ¿Por qué toqué fondo?, ¿por qué dejar que las cosas pasen sin hacer nada? Desde ese momento, y sin saber bien cómo, empecé a tener más confianza en mí; a proponerme que los problemas, las personas, la vida no iban a vencerme. 

A través de esta pelea por salir adelante me fui conociendo; descubrí que contaba con una energía y una fuerza muy sólidas, y que la frase “después de cada tormenta sale el sol”, aunque suene a cliché, encerraba mucha verdad. Aprendiendo a conocerme y con la ayuda de personas que fueron apareciendo en mi camino, pude ir sorteando los problemas; me enfoqué en aceptar estos “malos tragos” y en tratar siempre de sacar de ellos algo positivo. Y así me fui ordenando. Claro que los problemas no desaparecieron, solo que ahora yo contaba con más herramientas para afrontarlos y con la convicción de que yo podía superarlos y que la base de toda confianza sale básicamente de uno mismo. 

A partir de entonces brotó en mí la necesidad  de poder ayudar a otros, de orientar a aquellas personas que no cuentan con alguien que las escuche o les brinde ayuda y a quienes, en definitiva, mi experiencia podría inspirar para salir adelante. Por eso, desde hace varios años, soy Coach Motivacional y mi misión es asistir a quienes deseen desarrollar una mayor eficacia personal y, estén dispuestas a luchar por tomar el control de sus vidas. Quiero ayudarlos a lograr un cambio entre lo que son y lo que quieren llegar a ser, trabajar en conjunto y compartir la alegría de vivir.

"Ser felices depende de nosotros" 

En repetidas oportunidades me encontré frente a situaciones en las que la gente me preguntaba “cómo estaba”, y yo sonriente les respondía que me encontraba muy contenta. Esta respuesta sorprendía y acto seguido me preguntaban a qué atribuía mi alegría. Fue entonces cuando me di cuenta que simplemente estaba feliz, que no existía un motivo en particular; nada fuera de lo común había sucedido. Luego de reflexionar mucho sobre esto descubrí algunas claves que me ayudan a sentirme de este modo y quise compartirlas con ustedes. 

1. Concentrarse en el PRESENTE.

Para poder avanzar es necesario que dejemos atrás nuestro pasado y no estemos tan pendientes de todas esas expectativas que tenemos del futuro. Como dice la frase: "El pasado ya no está, el futuro es incierto, solo tenemos el momento presente". Por lo tanto, centrarse en lo que tenemos ahora es, diría yo, la clave principal para sentirse bien.

2. Reflexionar sobre las EMOCIONES.

Tenemos que prestarle más atención a todas esas emociones que afloran ante las distintas situaciones que nos presenta la vida. Tenemos que aprender a conocernos: ¿quién soy?, ¿cuáles son mis deseos, mis metas, mis sueños?, ¿por qué determinada situación me pone nervioso, o me causa miedo?  Es importante hacernos este tipo de preguntas, reflexionar y, asimismo, escuchar nuestra mente y nuestro cuerpo.

3. Hacer un PLAN.

Diseñemos nuestra vida. Establezcamos algunas metas realizables a corto plazo. Ellas nos motivarán a seguir haciendo cambios y así alcanzar futuros logros. Asimismo, deberíamos encontrar el verdadero deseo detrás de estas metas. ¿Por qué quiero llegar a ese resultado?, ¿cómo afectará mi vida?, ¿cómo me sentiré cuando llegue allí? Tenemos que saber en qué nos vamos a focalizar y poner allí nuestra energía. 

4. Poner toda la ENERGÍA en ese plan. 

Debemos dejar de lado cualquier cosa que interfiera con él; rodearnos de personas que nos guíen en esa dirección y nos acompañen con amor y generosidad. Todas las compañías o situaciones “tóxicas” hay que intentar sacarlas del camino o evitarlas.

5. CONFÍAR en uno. 

Podemos lograr lo que nos proponemos.  Posiblemente nos crucemos con personas que quieran tirarnos abajo, opacar nuestros sueños o burlarse de nuestras metas. No debemos dejar que nadie ni nada nos aleje de lo que ardientemente deseamos.

6. Vivir con PASIÓN. 

Si te conectás apasionadamente con todo lo que hacés, vas a aprender a disfrutarlas más. Asimismo, vas a obtener resultados mucho más rápido. Ser apasionados con la vida implica poner nuestra energía, alegría, amor y fuerza en todo lo que emprendemos. La pasión es como un motor extra que nos da un gran empujón.

7. Dar al prójimo.

 Otra manera de sentirnos realmente satisfechos es contribuir en algo que sirva al bien común. Hagamos todo lo que esté a nuestro alcance para ayudar o asistir a otros. Cuando damos sin esperar nada a cambio, la recompensa es inmediata. 

A medida que vayamos cambiando nuestras actitudes frente a las cosas y conectándonos con nosotros mismos, nuestra vida va a ir modificándose también, y así lograremos un estado más amplio de conciencia


 

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