Dos platos con vegetales y aderezos para realzar su sabor, que son excelentes opciones para un almuerzo vegetariano.

Mousse de rábano picante sobre ensalada de remolachas

Preparación: 25 minutos

Enfriado: 2 horas

4 porciones

Preparación:

5g de gelatina sin sabor

350g de yogur naturaI

1-2 cucharadas de rábano picante rallado en conserva

Sal

2 cdtas. de jugo de limón

1 cdta. de ralladura de limón

100g de crema de leche

400g de remolachas cocidas y peladas

4 cdas. de vinagre de vino tinto

1 cda. de miel líquida

Pimienta de molinillo

5 cdas. de aceite

Ciboulette y zest de limón para decorar

Preparación:

1. Para la mousse, hidratar y disolver la gelatina sin sabor en 20cc de agua tibia durante cinco minutos. Luego, mezclar el yogur naturaI con el rábano picante; condimentar la preparación con sal, jugo y ralladura de limón.

2. Montar la crema de leche. Añadir la gelatina hidratada a la preparación con yogur y mezclar; integrar la crema de leche montada con movimientos envolventes.

3. Distribuir la mousse en cuatro recipientes (cada uno de 150ml aproximadamente); tapar los recipientes con papel film y llevarIos a frío durante dos horas.

4. Para la ensalada, cortar las remolachas al medio y luego en láminas. En un bol, mezclar el vinagre, la miel, la sal y la pimienta; integrar el aceite. Entremezclar las remolachas.

5. Antes de servir, sumergir parcialmente los recipientes con mousse en agua caliente, desmoldar sobre cuatro platos y presentar con la ensalada de remolacha. Decorar con ciboulette y zest de limón.

Con anticipación

Elaborar la mousse el día anterior y reservarla tapada en la heladera durante la noche. La ensalada de remolacha también puede prepararse con 12 horas de antelación.

Alternativa

Para una entrada con inspiración japonesa, reemplazar el rábano picante por condimento wasabi y aromatizar la mousse con jugo y ralladura de lima en lugar de limón.

Por porción: 355 calorías; 7g de proteínas; 14g de hidratos de carbono; 30g de grasas; 3g de fibra 

Tomates y mozzarella con pesto

Preparación: 20 minutos

4 porciones

Ingredientes:

1 cda. de piñones

1 atado grande de albahaca

1 diente de ajo

1 cdta. de sal marina

6 cdas. de aceite de oliva

1-2 cdas. de queso de pasta dura tipo parmesano rallado

Pimienta de molinillo

6 tomates maduros

300g de mozzarella (preferentemente de leche de búfala)

1 cda. de vinagre de vino blanco

Preparación:

1. Tostar ligeramente los piñones en una sartén sin materia grasa añadida. Retirarlos del fuego y dejarlos enfriar.

2. Enjuagar la albahaca, agitarla para escurrirla y cortar las hojas con la mano. Reservar algunas hojas para decorar y picar el resto groseramente. Pelar el ajo y picarlo de la misma manera.

3. Con procesadora de mano, procesar los piñones, la albahaca y la sal hasta obtener consistencia puré. Mientras, verter gradualmente el aceite de oliva; luego, integrar el queso. Salpimentar el pesto.

4. Lavar los tomates, desechar los cabos y cortarlos en rodajas transversales, no muy finas. Cortar el queso mozzarella de la misma manera.

5. Superponer alternadamente tres rodajas de tomate y tres de mozzarella para formar una torre. Mezclar el pesto con el vinagre y una o dos cucharadas de agua; verterlo sobre el tomate y la mozzarella. Decorar con las hojas de albahaca reservadas.

Conservar la mozzarella

Cubierto con el suero del envase, el queso mozzarella ya abierto se conserva en la heladera durante unos cinco días.

Con anticipación

El pesto listo se conserva en la heladera al menos tres o cuatro días. Colocarlo en un frasco, cubrirlo con aceite de oliva y cerrarlo bien. Para acompañar Para las entradas italianas más populares, ofrecer ciabatta o baguette.

Por porción: 380 calorías; 18g de proteínas; 4g de hidratos de carbono; 33g de grasas; 2g de fibra

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