Las siguientes estrategias pueden ayudarlo a evitar una nueva alergia o a disminuir los ataques de la que ya padece.

El polvo es un depósito de casi todos los alergenos imaginables: ácaros, caspa de mascotas, excremento de cucarachas, pesticidas y contaminación del exterior. Y estos son sólo algunos. Los hogares modernos son trampas seguras para los alergenos. Deberá esforzase para reducirlos si desea mejorar su salud.

Comience con estas medidas:

1. Opte por superficies sólidas. Por ejemplo, elija parqué, madera laminada, mosaicos y vinilo para los pisos, y la menor cantidad posible de muebles tapizados. Las alfombras y las telas son ambientes propicios para los ácaros, y atraen la caspa de las mascotas. También generan moho cuando se humedecen o se mojan. Un estudio descubrió que el polvo de las paredes, los pisos sin alfombras y las estanterías tienen poco impacto en el nivel general de ácaros del polvo en el hogar, en comparación con el polvo que se encuentra en las alfombras, los muebles tapizados, los acolchados, los colchones y las almohadas.

2. Limpie las alfombras con vapor seco. Pasar la aspiradora no funciona para eliminar los alergenos. De hecho, las alfombras viejas podrían llevar más caspa de mascotas y ácaros del polvo a la superficie. Pero la limpieza con vapor seco —que no es lo mismo que la limpieza con vapor normal— puede reducir la cantidad de ácaros del polvo hasta por ocho semanas. Contrate a una empresa para que la lleve a cabo o compre el equipo adecuado y hágalo usted mismo. Por último, termine el trabajo con una aspiradora equipada con un filtro “recogedor de partículas de alta efectividad” o HEPA (por sus siglas en inglés).

3. Cubra la ropa de cama. Utilice cobertores hipoalergénicos en las almohadas, colchones y bases. Si aplica esta medida, evitará que los ácaros del polvo se instalen en su cama. Lave todas las fundas en agua caliente (60 ºC) una vez por semana y llévelas al secarropas con el máximo calor posible, a fin de matar a esos diminutos arácnidos. Si no utiliza fundas, elija almohadas de plumas. Los estudios afirman que tienen mucho menor cantidad de ácaros que las sintéticas, probablemente debido a que la funda cuenta con un entramado más ajustado. 

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4. Pase la aspiradora en el colchón, por ambos lados. Un estudio llevado a cabo en Brasil comparó los ácaros del polvo de la superficie inferior del colchón (incluido el armazón de la cama) con los que se acumulan en la superficie superior, y descubrió que había tres veces más ácaros en la superficie inferior. Así que dé vuelta el colchón todos los meses sin excepción, pase la aspiradora por los dos lados y limpie el armazón de la cama con agua jabonosa caliente.

5. Deshágase de lo viejo. ¿En su placar hay ropa que no ha usado en todo un año? Tómese un tiempo para sacar todas esas prendas que no usa y deshágase de ellas. Asimismo, guarde el equipo deportivo en el garaje, en el cuarto de la azotea o en el sótano y cuelgue los zapatos en bolsas. Cuando termine, el piso y el fondo de su placar deberán estar vacíos. Ahora proceda a dar una buena aspirada y ¡habrá reducido significativamente el polvo de su hogar! Por lo general, todo el mundo almacena utensilios y juguetes que no necesita, así como pilas de revistas que jamás lee. ¿Es su caso? Entonces elija todo aquello que no le sirva y tírelo a la basura. 

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