Si padece alguna afección cardíaca, no todo está perdido: hoy en día, la mayoría de las dolencias tiene tratamiento.

Prácticamente todos los problemas cardíacos pueden tratarse, lo que significa que una mayor cantidad de personas puede llevar vidas más largas y plenas con condiciones cardíacas en curso o después de un ataque al corazón.

Entre las enfermedades cardíacas más comunes con el paso de los años están los “problemas de cañería”. Ocurren cuando las arterias, como las cañerías por donde fluye la sangre, se obstruyen con un material graso como el colesterol.

Factores de riesgo cardiovasculares

A medida que se forman los depósitos, el espacio por el que la sangre pasa se estrecha en forma gradual, lo que se conoce como ateroma.

La edad es un importante factor de riesgo: cuanto más avanzada, mayores las probabilidades de desarrollar una enfermedad asociada llamada ateroesclerosis o “endurecimiento de las arterias”. Ocurre por la acumulación de depósitos de grasa, que forman estructuras sólidas llamadas placas. Con el paso de los años conduce a un estrechamiento y endurecimiento de las arterias, al punto de impedir el flujo sanguíneo. Síntomas (como el dolor) se hacen evidentes, en especial durante el ejercicio, porque el flujo sanguíneo debe aumentar. También pueden ocurrir bloqueos cuando se forman coágulos sanguíneos en las arterias estrechadas o cuando la placa se desprende de la pared de una arteria (embolia).

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Los bloqueos pueden desencadenar una crisis grave: un ataque cardíaco si el coágulo tapa una de las arterias coronarias que abastecen el corazón, un ACV si se bloquea el suministro de sangre al cerebro o una enfermedad arterial periférica si las arterias que abastecen las piernas se han estrechado. Las placas también pueden causar un abultamiento o globo en la pared debilitada de una arteria, un aneurisma. Este puede romperse o rasgarse, causando un sangrado en potencia mortal. El aneurisma aórtico abdominal afecta sobre todo a hombres de más de 65 años y es casi asintomático.

Un ultrasonido puede detectarlo. El daño causado por la ateroesclerosis podría ser irreversible, pero el riesgo de que se formen coágulos peligrosos puede reducirse de manera significativa mediante el simple hecho de tomar una aspirina de dosis baja u otra droga antiplaquetaria, aunque nunca debe hacerse sin consultar al médico. Llevar un estilo de vida saludable para el corazón y tomar medicamentos para reducir lahipertensión y el colesterol pueden disminuir los daños.

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